En 2003 Cristina se enfrentó a Barrionuevo por la quema de urnas

Política 10 de abril de 2018 Por
Una nota de La Nación fechada el 27 de marzo de 2003 cuenta los pormenores de la sesión en la que se quiso expulsar a Luis Barrionuevo del Senado.

En una jugada de alto costo político, una inédita alianza de menemistas y duhaldistas se disponía esta madrugada a evitar la expulsión de Luis Barrionuevo del Senado por su presunta responsabilidad en los incidentes que finalizaron con la suspensión de los comicios celebrados en Catamarca el 2 del actual.

Al cierre de esta edición, el amplio arco opositor de radicales, provinciales y peronistas disidentes se encaminaba a imponer su mayoría al momento de la votación.

Según los cálculos más optimistas serían 38 los legisladores que votarían el dictamen que la Comisión de Asuntos Constitucionales aprobó anteayer y que encuentra pruebas suficientes para expulsar a Barrionuevo por "desorden de conducta" e "inhabilidad moral" para desempeñarse como senador nacional.


Sin embargo, es muy difícil que la acusación pueda obtener el apoyo de los dos tercios de los presentes que exige el artículo 66 de la Constitución Nacional para expulsar del cuerpo a un legislador.

Esto es así debido a que la estrategia justicialista apunta a sentar a la mayor cantidad de senadores posibles dispuestos a rechazar el dictamen de la comisión o a sugerir una sanción menor -la suspensión por 60 días, por ejemplo- para evitar que la exclusión logre la mayoría constitucional requerida para el caso.

Así, el polémico senador logrará permanecer en su banca hasta el próximo 10 de diciembre, cuando finaliza su mandato, y mantener con vida su esperanza de competir por la gobernación de Catamarca, por lo menos hasta que la Corte Suprema de Justicia se expida definitivamente sobre si está o no habilitado para volver a postularse.

Barrionuevo conseguirá su exoneración final merced a una extraña coincidencia de estrategias de aval de senadores menemistas y duhaldistas que desnuda el fuerte predicamento que el dirigente sindical tiene sobre ambos sectores que hoy se disputan el control del partido justicialista.

El extenso debate -se anotaron 27 legisladores- demostró que el caso Barrionuevo divide al Senado prácticamente en mitades iguales y con visiones diametralmente opuestas sobre lo ocurrido en Catamarca.

La UCR y los senadores de la Comisión de Asuntos Constitucionales que impulsan la expulsión sostuvieron su convicción de que está probado que el legislador peronista alentó los incidentes que terminaron por frustrar las elecciones en esa provincia.

Pero los oradores justicialistas sólo se permitieron reconocer "responsabilidades compartidas" en el fracaso de los comicios catamarqueños, acusando al gobierno del Frente Cívico y Social por llevar adelante un proceso electoral "irregular".

Además, el PJ enarboló como una de sus principales banderas de la defensa de Barrionuevo la teoría de la proscripción del PJ catamarqueño en la que habría incurrido una justicia provincial tildada de responder a los designios del gobernador Oscar Castillo.

Por ser la presidente de la comisión que emitió el dictamen acusador, la peronista Cristina Fernández de Kirchner inició el debate con un discurso en el que hizo hincapié en la quema de urnas que muestran todas las imágenes de los incidentes registrados en Catamarca.

"Una urna es el símbolo vivo de la democracia, la razón por la que estamos sentados acá: el voto popular", afirmó la legisladora, para concluir que "ya perdió importancia si eran o no (las urnas) de la (elección) interna" peronista, tal como sostuvo Barrionuevo. "Quiero que me digan si es lógico que esas imágenes hayan recorrido el mundo, con un senador festejando con una urna en la mano el fracaso de las elecciones", agregó Kirchner en referencia a la foto publicada por el diario La Voz del Interior, de Córdoba.

Después fue el turno del porteño Rodolfo Terragno (UCR), que se preocupó por destacar que lo que la Cámara alta debía juzgar era la conducta del senador y, sobre todo, preservar el "principio de ejemplaridad" que debe respetar todo legislador.

Pero también fundó su voto por la expulsión en el rechazo a la teoría de la proscripción al afirmar que Barrionuevo "presentó su candidatura a un puesto electivo sin reunir las condiciones de elegibilidad".

"El que hace la ley no puede ignorarla y mucho menos tratar de violarla", sentenció Terragno.

La ofensiva peronista comenzó con la intervención del jujeño Guillermo Jenefes, que adelantó los ejes sobre los que el oficialismo basaría su defensa. Primero, adoptó el discurso esgrimido por el ministro del Interior, Jorge Matzkin, cuando concurrió al Senado a declarar ante la Comisión de Asuntos Constitucionales, en el sentido de que había que mirar "la película completa y no sólo los hechos del domingo 2 de marzo".

Defensa en bloque
"Debemos analizar no sólo la conducta del senador Barrionuevo sino también la de los otros protagonistas que colaboraron a que el proceso electoral de Catamarca se suspendiera", afirmó Jenefes, y destacó que existen "fuertes denuncias contra la justicia provincial" que lo inhabilitó para competir en las elecciones y que tampoco podía soslayarse "el hecho de que el día de la elección las boletas del justicialismo no estaban en los cuartos oscuros".

En esa línea, aunque con matices, también defendieron a su compañero de bloque Jorge Yoma (La Rioja), José Mayans (Formosa), Antonio Cafiero (Buenos Aires) y Nélida Martín (San Juan), entre otros.

Martín se inscribió en el lote de peronistas que, para evitar una defensa cerrada de Barrionuevo, propusieron aplicarle una suspensión de 60 días. Más directa aún fue la salteña Sonia Escudero: "Ninguno de los testigos dijo que vio o escuchó a Barrionuevo dar las órdenes" para que se llevarán a cabo los desmanes que hicieron fracasar la elección".

"Si queremos expulsarlo debemos hacerlo con pruebas irrefutables", añadió para rechazar los argumentos esgrimidos por los acusadores del polémico legislador.

En un extraño estilo de defensa, Escudero le agregó un toque pintoresco a su exposición al realizar una suerte de análisis "psicológico" de su compañero de bancada que generó más de una sonrisa en el recinto.

"Todos conocemos la personalidad del senador Barrionuevo, que es de núcleo controversial, que está al borde del escándalo, pero hay otro aspecto que no muestran los medios de prensa, que es su solidaridad y frontalidad, que no abunda en la política argentina", concluyó.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/484039-barrionuevo-seguiria-siendo-senador

DiFilm - Quema de Urnas en Catamarca - Luis Barrionuevo (2003) (VIDEO) Mirá cuando Luis Barrionuevo, flamante interventor del PJ, quemaba urnas