(VIDEO) Escrachan a un genocida violando la prisión domiciliaria

DDHH 18 de abril de 2018 Por
Julio Méndez, el primer civil condenado por delitos de lesa humanidad fue filmado en la terminal de micros de Buenos Aires.

Julio Méndez, condenado en el 2012 por delitos de lesa humanidad, burló la prisión domiciliaria y fue fotografiado por una periodista cuando se trasladó sin custodia en un micro de larga distancia desde Tandil hasta la Capital Federal.

En declaraciones difundidas en el portal web La Voz de Tandil, la periodista Ivy Cángaro detalló que Méndez subió a un micro de la empresa Cóndor Estrella, que llegó este mediodía a Retiro. Esta sería la segunda vez que el condenado burla la prisión domiciliaria porque un hecho idéntico fue denunciado a la justicia el 1º de marzo por el mismo hecho y por la misma periodista, que acostumbra realizar ese viaje en ómnibus desde Tandil hasta la Capital Federal.

Méndez fue el primer civil condenado como cómplice de la última dictadura. El 16 de marzo de 2012 recibió once años de prisión por haber sido partícipe necesario en la privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida por funcionarios públicos con violencia e imposición de tormentos agravados en perjuicio del abogado laboralista Carlos Alberto Moreno.

El Tribunal Oral en lo Criminal de Mar del Plata consideró a Méndez y a su hermano responsables de facilitar una quinta para mantener secuestrado durante un mes a Moreno en 1977, mientras representaba a los obreros de Loma Negra, la empresa cementera de Amalia Lacroze de Fortabat..

"Méndez, quien tendría que estar preso y goza de prisión domiciliaria, además viaja como un pasajero más, impune, libre, desafiante, oscuro, compartiendo tiempo y espacio con decenas de personas que no saben que ese viejito del asiento de al lado es un criminal”, reflexionó Cángaro en el portal Pájaro Rojo, donde describió su primer encuentro con el hombre condenado por lesa humanidad.

Fuente texto: https://www.tiempoar.com.ar/articulo/view/76038-un-condenado-por-lesa-humanidad-burlo-la-prision-domiciliaria