La grieta menos pensada: "El Campo vs Carrió"

Economía 12 de mayo de 2018 Por
La diputada le reclamó al sector agropecuario que liquide la soja para que baje el dólar y desde el sector le respondieron que los funcionarios del Gobierno deberían traer el dinero que tienen afuera e invertirlo en el país.

El tuit de Carrió reclamando que el campo liquide

La respuesta de uno de los representantes del sector

En medio de la suba del dólar, que preocupa al Gobierno y lo obligó a pedir ayuda al Fondo Monetario Internacional (FMI), la diputada Elisa Carrió (Cambiemos) reclamó a los productores que "no retengan la soja" y la vendan para que ingresen divisas en el país.

Según distintas proyecciones, sin considerar la cosecha actual, del ciclo pasado los productores tendrían sin vender unos 10 a 12 millones de toneladas valuadas en unos US$5000 millones a precios de exportación. Otras estimaciones sostienen que el volumen sin vender es no mayor a 7 millones de toneladas por unos 3000 millones de dólares. Carrió les hizo ese pedido a los productores vía Twitter y tras recordar: "Nosotros acompañamos al campo en los momentos difíciles; bajamos las retenciones, la sociedad acompañó".

Tras esas declaraciones de la diputada, dirigentes del campo le contestaron. En diálogo con LA NACION, Carlos Iannizzotto, presidente de Coninagro, señaló que comparte "totalmente" la preocupación de la legisladora por el país, pero remarcó: "La veo ingenua; el problema es la timba financiera que este Gobierno no cambió". Según el dirigente, la diputada tendría que pedirle al oficialismo "cambiar la política monetaria" por otra "a favor de la producción".

"¿Por qué no les pide a los señores financistas que no hagan las salidas financieras que hacen? El Gobierno planteó una política monetarista que no está a favor de la producción, con dólar planchado, alta tasa y déficit", señaló. Para Iannizzotto, "esperar que el sector liquide o no hoy es una anécdota". En esta línea, agregó que Carrió "está razonando mal". Destacó que "la solución no pasa por liquidar, hay que cambiar la política monetaria para que el productor tenga estabilidad para liquidar".

Dardo Chiesa, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), también cruzó a la diputada nacional. "Tenemos productores que no han cosechado la soja (por las lluvias de los últimos 20 días) y una gran mayoría está en quebranto. Si el productor va escalonando las ventas es porque hay una inestabilidad tremenda, desconfianza en lo que va a pasar con la economía", dijo. "Que Carrió mire al sector exportador, no a nosotros", agregó. El presidente de CRA pidió a Carrió que hable con el campo. "Sería bueno que Lilita vuelva a charlar con nosotros, hace mucho que no habla con nosotros. Tiene las puertas abiertas para hablar, que no mande a decir por Twitter".

En la Sociedad Rural Argentina (SRA) desistieron de dar una respuesta sobre los dichos de Carrió. En tanto, Federación Agraria Argentina (FAA) se sumó a los cuestionamientos. "Carrió es parte de un Gobierno que les liberó a los exportadores los plazos para liquidar divisas (con el kirchnerismo, en medio de fuertes restricciones había 15 días corridos a partir de la fecha de embarque, pero ahora no hay obligación) y confunde a la sociedad diciendo que el campo es el responsable de la falta de dólares, cuando no todo el campo es lo mismo. Mientras exportadores y grandes empresas retienen, los chacareros seguimos esperando respuestas por la sequía y vendimos la poca soja para pagar deudas", dijo Omar Príncipe, presidente de FAA.

Los productores no liquidan divisas como dijo Carrió. Eso lo hacen los exportadores. Ante una consulta, Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-Cec), dijo que en las empresas del sector "no hay acumulación de stocks ni especulación porque hay que cumplir contratos de suministro y hay un mercado ultracompetitivo" a causa de la sequía, que genera menos mercadería.

Por la seca, la producción de soja se recortará en 20 millones de toneladas. Se estiman pérdidas por US$8000 millones, según el último cálculo que hizo el consultor Horacio Busanello.

Fuente: La Nación