Un reconocido director de teatro destrozó la gala del G20 en el Colón

Política 01 de diciembre de 2018 Por
Mauricio Kartún realizó una furiosa crítica contra el espectáculo.
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Por Mauricio Kartún

Vi de la gala del G20 en el Colón lo que me permitió el colon.

No es que esperara algo que fuese más allá del módico criollismo cursiento al uso en estos protocolos. Descontaba la música folclorosa estilizada y el uso del mapping y las proyecciones, que está más cantado ahí que la tabla del dos. Las coreo tinelli, las boleadoras y los malambeadores de pecho al techo. Sabemos que al fin y al cabo esa es la manifestación chatarra que consumimos cada vez que comemos show turístico y bien que a veces lo garpamos. Lo he comido acá y afuera, y sentado en la platea o en la mesa junto la pista basta que compres la convención y dejalos que los números de a poco saben hacer su trabajito. Puede que te rías tapándote la boca un cacho de la caras siempre taaaan intensas y de los finales todos iguales con sonrisas entumecidas de mascarón; de las infaltables parejas de chicos enternecedores y otros lugares comunes acá, en un tablado del barrio de Triana o una cena show en el Social Club Buena Vista, pero te lo comés. Pero cuando lo transmiten no. Si lo transmiten y lo ves pasa otra cosa. Si ves alternativamente planos del público, ahí ya no, ahí ahora el espectáculo está en el conjunto: el escenario, los palcos y en ese otro lugar imaginario en el que todo eso se cruza y crea sentido. Ahí el espectáculo se baila en tu cabeza.

Aguanté hasta que un rapero con dj atrás arengó sobre la unidad argentina y propuso a todos esos titiriteros del capital: "juntos podemos lograrlo". La enfocaron a la Merkel y a un par más. Pensé en el origen precioso de las manifestaciones artísticas populares, de su condición siempre de voz alternativa, de protesta inacallable de la gente de a pie frente al vozarrón de los medios. Me dio una puntada acá. Ahí largué. Los mandé a todos juntos en voz alta a lavarse el culo con lavandina y me puse con un librito que venía postergando.
Hoy vi las fotos. A pucherito yo no llegué (creo), pero que tuve mi lagrimón, yo también lo tuve, tocayo.