El Papa criticó duramente las nuevas medidas que impulsa el Gobierno

Internacional 09 de enero de 2019 Por
El pontífice recibió al embajador argentino en el Vaticano junto al resto del cuerpo diplomático acreditado en la Santa Sede. Realizó fuertes críticas sobre la política de inmigración, reforma laboral y seguridad.
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Este lunes, Francisco recibió al embajador argentino, Rogelio Pfirter, en el Palacio Apostólico del Vaticano, junto al cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede.

Ante los presentes, el jesuita compartió su evaluación del contexto geopolítico y realizó declaraciones que critican fuertemente los últimos anuncios del Gobierno en materia de seguridad, inmigrantes y empleo. 

Seguridad

El Papa consideró lamentable que "el mercado de armas no parece sufrir contratiempos" advirtiendo sobre "la tendencia cada vez más generalizada a armarse, tanto por parte de los individuos como por parte de los Estados" en clara referencia a las últimas medidas tomadas por el Gobierno argentino y su Ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien confirmó que se adquirirán pistolas Táser para las fuerzas de seguridad.
 
Durante otro pasaje de su discurso, Bergoglio se refirió específicamente a la Argentina y criticó la resolución de Bullrich que modifica el empleo que las fuerzas federales de seguridad pueden hacer de las armas letales y se mostró preocupado por el riesgo de cometer "ejecuciones extrajudiciales".

Inmigrantes 

En otro párrafo que pareció ser dirigido al Gobierno y su reciente afrenta electoralista contra los extranjeros, Francisco llamó la atención de los gobiernos para "ayudar a quienes han emigrado debido al flagelo de la pobreza, a todo tipo de violencia y persecución, así como a desastres naturales y trastornos climáticos, y para facilitar la medidas que permitan su integración social en los países de recepción".

Reforma laboral
 
Para finalizar, el Papa también mencionó "las condiciones de los trabajadores", en clara referencia a la reforma laboral que impulsa el Gobierno y recalcó "si no se protege adecuadamente, el trabajo deja de ser el medio por el cual el hombre se realiza y se convierte en una forma moderna de esclavitud". También alertó sobre la pérdida de "garantías económicas y sociales para los trabajadores", la "disminución progresiva del valor de los salarios" y "la discriminación persistente de las mujeres en entornos laborales".