Condenan a periodista de Clarín a pagar 100 mil dólares por cuadros robados

Local 15 de febrero de 2019 Por
Gabriel Levinas recibió 15 cuadros del pintor León Ferrari en 2008. Tras la muerte del artista, la familia reclamó sin éxito y tuvo que recurrir a la justicia. Por Jorge Elbaum.
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El panelista televisivo de programas vespertinos de la televisión y columnista de Jorge Lanata, Gabriel Isaías Levinas, ha tenido una semana sombría. La misma persona que habitualmente apostrofa sobre la honestidad pública y fue un dechado de republicanismo en los últimos cuatro años, negó el último 5 de febrero haber sido condenado por la justicia a restituir un dinero sustraído a la familia del fallecido León Ferrari.

Levinas recibió 15 cuadros de León Ferrari en vida del pintor, en 2008. Luego del fallecimiento del pintor el 25 de julio de 2013, la viuda y el hijo del artista plástico le solicitaron al Marchant Levinas la liquidación de la venta o en su defecto, la devolución de los trabajos.

La justicia penal de primera instancia condenó a Levinas y en un fallo por lo menos sospechoso la cámara respectiva lo benefició con el “beneficio de la duda”. La familia de Ferrari accionó civilmente y la jueza en lo civil de primera instancia, junto a la cámara respectiva, lo condenaron a devolver 100 mil dólares. Interrogado en las redes sociales sobre este fallo, intentó invisibilizarlo.

En su twit buscó sustituir el juicio penal con el civil. En este último fuero es que fue condenado a devolver el dinero. También escamoteó sus propios dichos ante la justicia penal, donde asumió la sustracción, la venta “en negro” y el olvido del nombre de uno de los compradores de dichas obras. Recordó que expuso esa obra en Uruguay pero no recordó con precisión a quién se los entregó en Buenos Aires. Sólo mencionó el apellido del comprador, un tal Grunberg, a quien le cedió una o varias obras sin ningún tipo de documentación, “en negro” –según testimonió– tal cual acostumbraba comercializar otras obras. También aceptó Levinas, en el Juicio Penal, que Grunberg le pagó una parte, le quedó debiendo “una cuota” pero que no pudo devolver el dinero a Ferrari “porque debió usarlo por razones de urgencia”. Cinco años después de serle cedidos los cuadros no había devuelto el dinero.

Gabriel Isaías Levinas adujo recientemente que había sido absuelto de una disputa con la familia del querido, respetado y fallecido pintor león Ferrari. Lo que realmente sucedió es que los contactos de Levinas en el poder judicial hizo que el fallo de primera instancia fuese ninguneado por el Centro de Información Judicial. Lo llamativo es que el mismo procedimiento se repitió con el fallo de la Cámara en los Civil, cuyo dictamen se instituyó en mayo del año pasado y que fue comunicado el de junio de ese mismo año 2018.

La justicia penal había sugerido el tratamiento en términos civiles, cosa que la familia Ferrari efectivizó. La resolución en primera y en segunda instancia fue beneficiosa para estos últimos, conminando a Levinas a pagar 88.000 dólares, más su actualización y las respectivas costas, cosas que aún no ha hecho. Este es el fallo que Gabriel Isaías Levinas intentó invisibilizar y logró durante casi siete meses, gracias a la protección mediático-jurídica que suele acompañar a los panelistas genuflexos del poder neoliberal. Pasaron 11 años de que León Ferrari le entregara los 15 cuadros. León falleció. También su viuda, Alicia Barros Castro. Ninguno de los dos pudo recuperar la totalidad de lo que Levinas birló.  El panelista televisivo y columnista de su símil, Jorge Lanata, no puso escamotear que se conozca la verdad. A pesar, incluso de ser todo un republicano que apostrofa diariamente contra la corrupción.

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