Macri mató a un pibe

Local 17 de febrero de 2019 Por
El odio inoculado por Macri, Bullrich y sus cómplices mediáticos se cobró la vida de un pibe de 17 años en Miramar.
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Ezequiel Lamas (17), un joven oriundo de la localidad bonaerense de González Catán que estaba pasando unos días de vacaciones en la ciudad de Miramar, murió tras recibir un golpe en la cabeza luego de que lo acusaran a él y a su grupo de haber querido robar a una familia.

El joven debió ser internado en el hospital de Miramar y luego derivado al Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) de Mar del Plata , donde lo operaron por una fractura en el cráneo y finalmente murió en la noche del domingo.

"Ezequiel estaba hace unos días con un grupo amigos entre los que estaba su primo, que es mi hijo. Uno cumplia 18 años y le habían regalado entre todos unos días en un departamento para que vayan a conocer la costa", contó a Infobae José Coria, tío del joven, sobre el confuso episodio ocurrido en la noche del jueves en la peatonal de la ciudad balnearia.

"Fueron al cajero porque iban a cocinar. Él se tropezó con una pareja, les pidió disculpas y el marido lo insultó y le quiso pegar", contó a partir del relato de los amigos de Ezequiel.

Cuando los adolescentes se fueron, el hombre pidió ayuda a dos miembros de la Guardia Urbana de Miramar y acusó a los jóvenes de haberle querido robar y de portar un cuchillo, que resultó ser un encendedor metálico.

"Cuando volvían del cajero vieron un tumulto de gente, se acercaron a chusmear y, cuando llegaron, esta pareja, los dos de aproximadamente 40 años, empezaron a gritar '¡están ahí, son ellos! tienen cuchillos y amenazaron a mi hija de 5 años'", relató el tío de la víctima.

En ese momento, la policía los agarró y los requisó. "Ahí apareció un chico, le pegó una piña a mi sobrino y lo dejó tambaleando. Pero la policía en vez de agarrar al tipo que lo golpeó le dijo que se vaya. Y a mi sobrino no lo atendieron tampoco", denunció José. 

El agresor, que en ese momento no fue detenido, ya fue identificado. Tiene 17 y es de Capital Federal pero está prófugo. "Cuando este pibe le pegó, según nos cuenta la policía, él dijo 'yo ya tuve problemas con ellos'. Pero yo hable con los chicos y ellos no tuvieron problemas con nadie. Estuvieron un par de días nomás", contó José.

La justicia espera las imágenes de las cámaras de seguridad de la zona para ver si pueden esclarecer el violento episodio. El fiscal del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil, Walter Martínez Soto, quedó a cargo del caso.

"Era un chico excepcional, estudiante, que no tenía maldad. No podemos creer lo que pasó", dijo José entre lágrimas a este medio. "Era como un hijo para mi, él y su primo eran como hermanos. Los otros chicos también eran amigos de toda la vida de Catán. Me duele que lo quieran hacer quedar como un delincuente". (*Infobae)

Este asesinato tiene su autor intelectual, es el gobierno macrista que con sus políticas públicas de desigualdad, exclusión, hambre y represión, fomenta la violencia con más violencia. El joven asesinado en Miramar demuestra una vez más que el neoliberalismo, literalmente, mata.

Este contexto político-económico y social –en crisis- en que se encuentra nuestro país es perfectamente el ideal para que tanto el odio como el miedo hacia la juventud, sobre todo, de bajos recursos sociales, se exprese de manera demencial en las calles. La estigmatización fogoneada desde los medios de difusión hasta por medio de los discursos de cualquier funcionario público de Cambiemos contra esa fracción de la sociedad hace que la “justicia por mano propia” se apodere de manera irracional sobre un sector social que aprovecha a sacar ese odio y ese miedo que anida en su corazón.