¿Como vivimos "el amor" las mujeres trans?

Genero 31 de marzo de 2019 Por
En el Día de la Visibilidad Trans compartimos este relato que retrata el amor trans. Por Rochi Benito
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Ser una mujer trans en este mundo hetero-cis-normativo es por lo menos una hazaña del día a día. Una no deja de sorprender al otro, es inesperada nuestra existencia en todos los entornos posible que una persona en sociedad frecuenta. Trabajos, grupos familiares, instituciones educativas, hasta el medico que tiene que recetarte una radiografía no sabe cómo actuar enfrente tuyo. Es que nadie se lo imagino, nadie nos esperó.

Entonces imagínense todes lo violenta que es la situación de estar enfrente con una persona que te gusta y le gustas, te divertís y se divierte con vos y todas esas maravillosas alquimias que se van dando cuando conoces a una persona, pero que todo pierde valor al instante en que digiere tu realidad como mujer trans.

Llega un sentimiento de sorpresa pero de la mano de la decepción, siempre esta esa sensación en el otre. A lo largo de mis adultos o jóvenes 28 años no hubo instancia en la que el hombre (de lo único que puedo hablar porque soy heterosexual, por ahora) con el que este compartiendo momentos, haya podido continuar con el vínculo luego de haber tomado conocimiento de mi rol de mujer trans en este mundo. Es un quiebre definitivo e irrecuperable del vínculo.

Traducido al lenguaje millenial: Te borran, te bloquean de cuanta red social comparten, eliminan todo rastro de haber tenido algún intercambio de palabras con vos y en algunos casos hasta te cuestionan no habérselo dicho antes. Porque no tiene ningún tipo de valor los buenos momentos si fueron compartidos con un mujer trans.

Ser trans puede ser sinónimo de muchas cosas pero en su mayoría para la sociedad son negativas. Por eso el reaccionar de muchos. No estamos relacionadas a lo femenino, la belleza, o cualquier adjetivo que quieran ponerle a lo femenino de la vida. Somos lo contrario, nos etiquetan en lo antinatural, la marginalidad, el abandono y la vergüenza. Así crecemos en este mundo, así lo vamos experimentando desde las más tempranas edades, muchas así murieron.

Diferentes personas con las que hable estas situaciones me preguntaban ¿Por qué no blanqueas todo esto antes?, Porque no cambia en absolutamente nada, la respuesta es la misma. Inclusive hasta puede despertar en el otro un deseo fetichista de querer "PROBAR A VER QUE SE SIENTE", y la verdad es que no somos un laboratorio de experimentos o por lo menos yo no me quiero dar ese lugar.

Al fin de cuentas, siempre sale a la luz la cosificación de los cuerpos, ¡LA MUJER ES LA QUE TIENE VAGINA!, yo tengo vagina la cirugía la tengo hace bastante. ¡ES LA QUE PUEDE TENER HIJOS!, pero no todas las mujeres pueden gestar. ¡ES LA QUE TIENE UTERO!, googlea Síndrome de Rokitansky. ¡ ES LA QUE TIENE CROMOSOMAS XX ¡, ¿Chequeaste esto alguna vez en tu vida con la persona que salías?.

No importa cuál sea la instancia, en definitiva no están más gusto con vos porque no te ven ya como una mujer, aunque lo hayan hecho alguna vez al momento de conocerte, aunque hayan reído con vos, aunque te hayan pensado de forma amorosa, aunque te extrañen después de decirte adiós, inclusive aunque hayan disfrutado de tu cuerpo. La única mujer posible que vale para ellos va a ser la que la sociedad acepta.

Podría estar ejemplificando las mil y un situaciones que viví detalladamente, pero que aburrido sería, todas esas heridas sanan o ya sanaron, la resiliencia es nuestra gran virtud. Aprendemos a ir sobrellevando la situación pese a todos los reveses, pero lamentablemente no todas podemos decirlo. Tal vez las mujeres trans de este tiempo tenemos que enfrentar todas estas situaciones para que las generaciones próximas no las atreviesen, como hicieron nuestras antecesoras que se opusieron y sobrevivieron a todo tipo de violencia y abandonos para que hoy tengamos derecho a la identidad, la salud y podamos desenvolvernos en lugares donde nunca hubo una mujer trans.

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