Lo echaron del trabajo por hacerle "miau" a Macri

Política 22 de septiembre de 2019 Por
Ariel Horton es hijo de desaparecidos y en 2017 le hizo Miau al presidente durante un evento. Su caso está llegando a la Corte Suprema y puede ir a la CIDH.
03

No lo insultó, no lo amenazó, no lo golpeó: le dijo “miau” al presidente Mauricio Macri y fue el maullido más caro de su vida. Ariel Horton es diseñador gráfico, su padre integra la lista de 30.000 desaparecidos durante la última dictadura cívico militar y fue despedido por Interpublic, subcontratista de General Motors, el 21 de julio de 2017. Ese día, el líder de Juntos por el Cambio visitó el pabellón José Alfredo Martínez de Hoz de la Sociedad Rural Argentina en el marco del evento denominado Salón del Automóvil y cuando Macri pasó por el stand, Horton decidió maullarlo. “No lo quería agredir, pero tampoco iba a estar tranquilo conmigo mismo si dejaba que caminara como si nada pasara el responsable de un gobierno negacionista que habló del curro de los derecho humanos”, dijo a Página/12 en una entrevista exclusiva a pocos días de que trascendiera el fallo de cámara laboral que le da la razón a la empresa que lo echó mediante la figura “pérdida de confianza” hacia el empleado. En la sentencia, a la que tuvo acceso este diario, se prioriza el respeto hacia la investidura presidencial por sobre la libertad de expresión y se considera el maullido un hecho agraviante. A través de su abogado, Horton decidió presentarse ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación y si no obtiene el resultado que espera, ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

El día del incidente, Horton estaba trabajando en el pabellón de Chevrolet del Salón del Automóvil. Su trabajo era la difusión en redes sociales del evento y su abogado explicó a este diario que su maullido no le generó ningún perjuicio a la empresa para la que trabajaba. Después del paso de Macri y el maullido, sus jefes lo invitaron a retirarse del stand y quince minutos después lo llamaron por teléfono primero para increparlo y después para invitarlo a renunciar. Como no lo hizo, la empresa lo echó sin pagarle la indemnización correspondiente con el argumento de “pérdida de confianza”. Horton decidió llevar a la justicia su reclamo y seguir buscando trabajo. No le resultó fácil conseguirlo.

Nota completa

Boletín de noticias